¿A quién no le ha pasado nunca? Nos comparamos con alguien y nos sentimos inferiores. Y claro, nos sentimos mal por ello. Vemos que el vecino tiene una casa o un coche mucho mejor que el nuestro y pensamos que nosotros somos unos fracasados. De nuevo, aquí cometemos un error de pensamiento. Debemos cambiar el enfoque. Una vez lo cambiemos, nada volverá a ser igual.
Y no sólo ocurre con los objetos materiales, sino con cualquier cosa que pueda dar prestigio a una persona. Nos comparamos principalmente en tres aspectos: el dinero y otras posesiones, el atractivo físico y las capacidades ( entre las que se encuentra la inteligencia ).
Es cierto que podemos tener menos dinero y posesiones que otra persona. Es cierto que el vecino puede ser bastante más atractivo que nosotros y atraer muchas personas del sexo opuesto, cuando nosotros no lo hacemos. Y también es cierto que nuestro compañero de trabajo es más inteligente o hábil en algún aspecto que a nosotros nos cuesta desarrollar.
Sí, es verdad, estas personas tienen unas cualidades que nosotros no tenemos. Pero que alguien tenga habilidades o cualidades que nosotros no poseemos, esto no los hace ni mejores ni superiores ni más importantes. En absoluto. ¿Por qué habrían de ser seres superiores?
Tú vales tanto como los demás, sean quienes sean. Ya puede ser la otra persona el hombre más rico del mundo, mister mundo, Einstein o el presidente más poderoso del planeta. Ellos no son más que tú. Nunca. Pase lo que pase y te sientas como te sientas, tú eres tan importante como ellos. Y para ti, aún más. Tú eres lo más importante de este mundo. Así que trátate como tal.
Puedes leer en este artículo aún más sobre este tema, y date cuenta que realmente vales tanto como los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario