Nadie es superior a mí. Puede que en algún o muchos momentos sienta que alguien es superior a mí. Pero es eso, simplemente un sentimiento. Lo que uno siente no tiene por qué ser verdad. Simplemente es un sentimiento que parte de una creencia que hay en la mente, pero esta creencia, como cualquier hábito, es algo que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida. Está ahí, pero no porque sea verdad, ni cierta, sino porque ahí la hemos colocado.