viernes, 28 de abril de 2017

No necesitas que te amen sino amarte a ti mismo

árbol con forma de corazón

Nos han metido en la cabeza desde muy pequeños que debemos tener una pareja.  Y muchos solteros de hoy en día sufren de un mal generado por la necesidad impuesta de tener una pareja.  Muchas veces esta necesidad es fruto de una carencia de autoestima. 

Puesto que yo no me amo a mí mismo, puesto que yo no considero que soy una persona valiosa, puesto que yo me considero poca cosa, me siento mal, tengo la autoestima por los suelos.  No me quiero


Una manera de suplir esta carencia  consiste en buscar alguien que consideremos de valor, que nos diga que valemos, que somos importantes.  Si yo me lo digo a mí mismo, si yo me digo que valgo mucho, simplemente no lo creeré.  Esto se puede comprobar muy fácilmente.  Cuando pienso algo y creo en ello, experimento una emoción acorde con dicho pensamiento.  Si simplemente me digo a mí mismo que soy una persona extraordinaria, pero no lo siento, es decir, no experimento una emoción de entusiasmo, realmente no lo creo y no tiene ningún efecto. 

Sin embargo, si alguien me dice que soy importante,  que valgo mucho, para mí eso va a misa, pasa a ser una verdad casi incuestionable, no hay que ponerlo en duda, y más si me lo dice una persona a la que considero importante.  Nos han enseñado que esto es así: lo que digan los demás es verdad, no hay que dudarlo. 

Por eso necesitamos y buscamos con tanto ahínco una persona que haga desparecer esa idea de insuficiencia.  Si la encontramos, nuestra autoestima estará a salvo y sentiremos una gran confianza en nosotros mismos.  Nos diremos: "soy importante, valgo mucho ( porque mi pareja me lo dice )".  Si perdemos a nuestra pareja o no la encontramos nunca, el sentimiento de que soy poca cosa aparecerá y la confianza en uno mismo estará en un niveles muy precarios, casi enfermizos.

El problema es que la autoestima que obtenemos de la opinión ajena no se puede calificar de tal forma.  No es autoestima.  La autoestima nace de uno mismo, es un amor que yo me doy a mí mismo, porque yo lo pienso, sin necesitar la opinión de otra persona para sustentarla.

En otro artículo hablaremos de la falsa autoestima.

De momento, quedémonos con esta frase: no necesitas que alguien te ame, sino amarte tú a ti mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario